La evidencia muestra que quienes han tenido un padre involucrado en la crianza tienen menos problemas de conducta, menos conflictos con la ley, menos vulnerabilidad económica, mejor desarrollo cognitivo, mejor rendimiento escolar y menos estrés en la vida adulta (Sarkadi, Kristiansson, Oberklaid y Bremberg, 2008).

El vinculo del padre

  • El vínculo del padre con sus hijos e hijas comienza a formarse desde la gestación. Experiencias como la participación en los controles, talleres prenatales y ecografías refuerzan la construcción de este vínculo.
  • Lo que más necesita tu hijo(a) en esta etapa, es que la mamá tenga alimentación sana, esté en ambientes libres del humo del tabaco, sin consumo de alcohol, sin estrés y con buen trato.

Que puede hacer el Papá:

 

  • Procura construir una relación directa con tu bebé desde el embarazo. ¿Cómo?:
    Háblale, cántale, ponle música, siente sus movimientos, etc.
  • Asiste a los controles, talleres y ecografías. Podrás escuchar los latidos de tu bebé, verlo en la pantalla durante las ecografías y conocer los cuidados que necesita para desarrollarse óptimamente.
  • Si por alguna razón no puedes asistir a algún control, pregunta a tu pareja cómo se está desarrollando el embarazo, qué se conversó y en el control y cómo puedes apoyarla.
  • Prepara en conjunto con tu pareja lo que necesitarán llevar al hospital el día del parto. Haz una lista de ropa, implementos y documentos que llevar.
  • Participa con tu pareja en los talleres prenatales y en la “Visita guiada a la maternidad” para conocer el lugar donde nacerá tu bebé. Consulta al equipo de salud sobre esta actividad.